6: Si alguien tiene una afección que se estudia en un ensayo clínico en curso, ¿cómo se entera el paciente si su médico no tiene conocimiento de este ensayo?

Menos de una de cada 100 personas que consultan a un médico será inscrita en un ensayo clínico. La proporción varía en gran medida según la afección y el lugar.

Incluso dentro de centros oncológicos, donde los ensayos gozan de gran aceptación y son muy utilizados, el espectro es enorme: la mayoría de los niños con cáncer son incluidos en ensayos, pero menos de uno de cada diez adultos lo son. La participación en la mayoría de los ensayos depende del centro en el que se atiende el paciente: si el centro no participa en el ensayo, entonces no podrán inscribir a los pacientes.

Por eso, los pacientes quizás necesiten buscar un centro que esté relacionado con ensayos clínicos. Hay algunos ensayos comunitarios que inscriben pacientes de manera directa; por ejemplo, en muchos casos este tipo de ensayos se llevan a cabo en investigaciones diseñadas para determinar cómo se puede ayudar a las personas con problemas de salud mental, como depresión o ansiedad. Más recientemente, algunos otros ensayos han inscrito a personas directamente a través de internet. Por ejemplo, un estudio realizado hace poco para evaluar los efectos de los estiramientos antes del ejercicio reclutó a todos los pacientes de la siguiente manera: nunca acudieron a una clínica, pero recibieron todas las instrucciones y el seguimiento por internet.

For example, a recent study to assess the effects of stretching before exercise enrolled all participants in this way: they never attended a clinic, but received all their instructions and follow-up over the internet.

Si sus médicos se muestran renuentes a inscribir a pacientes en los ensayos, los pacientes deben averiguar las razones. Puede ser que el paciente en realidad no sea un buen candidato, por ejemplo. Sin embargo, quizás sea simplemente que el médico se desaliente por el trabajo extra que implican las onerosas exigencias reglamentarias. Los pacientes que creen que probablemente cumplen con los criterios para participar en ensayos en curso deben insistir. Si se sabe de un ensayo adecuado en curso y un paciente deja en claro que desea inscribirse, los médicos debieran apoyar esta determinación.